Amado Dios,
cúbreme con tu luz,
poséeme toda entera,
hazme un sol de entrega para ti.
Penetra mi alma,
quiero mirar en tus ojos,
reír en tus labios,
amar en tu corazón,
ser todo en ti.
Divina esencia creadora,
ilumina mi mente,
fortalece mis pisadas,
alimenta mi espíritu,
con tu cuerpo y sangre inmortal.
Abráceme yo en divino fuego de amor
contigo,
¡Mi deleite del alma, suavidad interior!
¡Qué se aleje el mundo con sus banalidades
que venga tu amor con flores a raudales!
solo a ti te dedico mis dulzuras y ternuras.
¡Quiero ser desierto solitario,
para encontrarme con tu presencia que lo llena todo mi bienhechor!
Humilde y nada me presento a ti,
dispón señor de mi cuerpo y alma como convenga,
yo quiero ser en ti,
como tú eres en mí,
¡Ciencia que trasciendes a lo humano!
Amor puro, amor sincero,
mil veces probado.
¡Plenitud del alma mía!
En la luz y la holgura a ti me uno;
y en la cruz ya somos uno.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
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