En la copa de la
comunión
En la copa de la
comunión
se entrega el albo
cordero con resolución.
No se reserva sus
vinos, ni sus trigos;
todo lo da con
solicitud.
Se parte en mil
pedazos
¡Mi ostia viva de
amor!
¡Albo santo
cordero, paloma inocente!
Dame tu sangre y tu
cuerpo:
para saborear tus
delicias infinitas,
para hacer comunión
contigo en tu santa misión,
para ser candelabro
en este mundo
que pierde su guía
y su luz.
Autora: Edith
Elvira Colqui Rojas- Perú-Derechos reservados

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